jueves, 6 de agosto de 2009

Yo no ando rápido, es el mundo el que trata de alcanzarme.

No llores por la pérdida del sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas, hoy miraba el horizonte y lo definia como la línea que separa la tierra del cielo, Y pensé ¿alguna vez se juntan?
Cada uno tiene su propia máquina del tiempo, la que nos lleva atrás son recuerdos y la que nos lleva hacia adelante son sueños. Que buena conversa de los sueños...no?
Anoche hablaba contigo del efecto mariposa, cuanto nos afectará lo que hagamos o no, de como vamos por caminos que se cruzan, puede ser la única vez que se topan o puede ser un sin fin de coincidencias, te observo, siento tus sentidos alertas, pendiente a cada detalle mio, observo como me descubres, sorprendes, te veo como tratas de capturar cada movimiento que hago, preguntándote ¿dónde estaba?, ¿dónde estabas?, dónde me encontraba todo este tiempo, que fugaz destino había apartado mi camino, yo te descubro frente mio, pienso... mas bien no pienso, siento, ya los sentidos se adueñaron de mi ser, las palabras las componen mi cuerpo y el alma se fusiona con el aura.
Como encontrarnos en el camino con piedras y flores, a veces de patear tanta piedra, tendemos hacer lo mismo con las flores. y por lo mismo me detengo cautivado, claramente veo salir el sol, y las nubes se van.
Espero mañana y sueño porque tengo mi propia máquina del tiempo...

martes, 4 de agosto de 2009

Aprendo, siempre aprendo...

Después de algún tiempo aprendí la diferencia, la sutil diferencia, entre dar la mano y actualizar mi alma.
Y aprendí que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad...
Y empecé a aprender que los besos no son contratos y los presentes no son promesas.
Y comencé a aceptar mis derrotas con la cabeza erguida y la vista hacia adelante, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.
Y aprendí a construir todas mis carreteras en el hoy, porque el terreno del mañana es incierto y esta demás para los planes, y el futuro tiene la costumbre de caerse en vano. Después de un tiempo aprendí que el sol quema al quedarme expuesto por mucho tiempo.
Y aprendí que no importa el cuanto yo me importe, algunas personas simplemente no se importan... Y acepto que no me importa cuan buena sea una persona, Ella me va herir de vez en cuando y yo necesito perdonarla por eso.
Aprendí que hablar puede aliviar mis dolores emocionales. Descubrí que me llevó años para construirme la confianza y sólo segundos para que me la destruyeran, y que yo puedo hacer cosas en un instante, de las cuáles me arrepentiré por el resto de la vida.
Aprendí que las verdaderas amistades continúan y crecen lo mismo que las largas distancias. Y lo que importa no es lo que yo tengo en la vida, sino a quien tengo en la vida. Y que los buenos amigos son la familia que yo escogí. Aprendí que no tengo que cambiar de amigos, comprendiendo que los amigos cambian. Sé que mi mejor amigo y yo podemos hacer cualquier cosa, o nada, y tendremos siempre buenos momentos juntos.
Descubrí que las personas que más me importan en la vida, a veces las tomaba muy de prisa. Por eso desde ahora siempre debo dejar a las personas que amo con palabras amorosas, porque puede ser la última vez que las vea.
Aprendí que las circunstancias y los ambientes tienen influencia sobre mí, pero sólo yo soy responsable por mi mismo.
Aprendí que no me debo comparar con los otros, porque soy lo mejor que puedo ser.
Descubrí que se lleva mucho tiempo para volverse la persona que quiero ser, y que el tiempo es corto.
Aprendí que no importa a donde llegue, pero si hacia donde estoy yendo, pero si yo no sé para donde voy, cualquier lugar me sirve.
Aprendí que yo debo controlar mis actos. Por que sino ellos me controlarán, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, pues no importa cuan delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados.
Aprendí que los héroes son personas que hicieron lo que era necesario hacer, enfrentando las consecuencias.
Aprendí que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrí que algunas veces, la persona que yo esperé el golpe cuando caí, fue una de las pocas que me ayudo a levantarme.
Aprendí que madurez tiene más que ver con los tipos de experiencia que tuve y lo que yo aprendí con ellas, que con cuantos cumpleaños yo celebré.
Aprendí que hay más de mis padres en mí de lo que yo suponía.
Aprendí que cuando estoy con rabia tengo el derecho de estar con rabia, pero eso no me da el derecho de ser cruel. Descubrí que sólo porque alguien no me ama del modo que yo quiero que me ame, no significa que ese alguien no me ama con todo lo que puede, pues existen personas que nos aman, pero simplemente no saben como demostrar o vivir eso.
Aprendí que no siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces yo tengo que aprender a perdonarme a sí mismo.
Aprendí que con la misma severidad con que juzgo, yo seré en algún momento condenado. Aprendí que no importa en cuantos pedazos mi corazón fue partido, el mundo no se detiene para que yo lo repare.
Aprendí que el tiempo no es algo que pueda volver para atrás. Por lo tanto, planté mi jardín y decore mi alma, al contrario de esperar que alguien me traiga flores. Y yo aprendí que realmente puedo soportar... que realmente soy fuerte, y que puedo ir mucho más lejos después de pensar que no se puede más. Y que realmente la vida tiene valor y que yo tengo valor delante de la vida.

miércoles, 29 de julio de 2009

Todo a su tiempo..

Alguna vez escuché decir de alguien "todo a su tiempo", y realmente tuvieron que pasar muchos años para que yo entendiera que diablos hago en este mundo.
Más allá de mi vida, la cual ha sido genial, me quedé enganchado con la compleja psicología de mi ser, el personaje principal, yo, quien es un actor bohemio, que está en la búsqueda de alguien que sepa soñar y que es acosado constantemente por la Muerte, con quien llega a entablar un diálogo buenísimo. No me dejes, dice la muerte, no te dejo le digo yo. pero aún no, dame la chance de abrazarte anciano y más sabio.
La reflexión que dejo es que cada día, hora, minuto, segundo de nuestra vida está inundada de represiones construidas principalmente por el miedo, el cual es generado por la misma sociedad, el gobierno y la iglesia. No nos atrevemos a salirnos de la línea, del paradigma establecido, por temor a ser juzgados, incluso por nosotros mismos. Negamos nuestro enojo, negamos nuestra frustración, negamos nuestra sexualidad (en toda la extensión de la palabra) y negamos nuestros propios deseos para no sentir angustia; sin embargo, en la lucha contra nuestros propios impulsos, resultamos perdedores: al enfermarnos, al repetir el conflicto, al sentirnos deprimidos, ó incluso al continuar negándolo.
Tal vez esto ya lo había visto durante los años de facultad y de ejercicio, pero realmente me hizo más sentido al estar viendo mi vida, porque me di cuenta que la mayoría de ustedess no aprecian realmente el arte, nunca equivaldrían un poema por un billete de 20 lucas, en los anuncios de ocasión nunca se ha ofrecido el puesto de "escritor" o de "pintor", es mejor estudiar para ingeniero que para actor, porque según se dice, las áreas de artes y humanidades no generan divisas; por lo tanto qué importa que alguien escriba un cuento o acuda a una obra de teatro experimental, es mejor que abra una cuenta en "x" banco.
Creo que si le permitiéramos al arte estar más presente en nuestras vidas, tendrían menos ansiedades, porque serian capaces de crear, de expresar las emociones de una forma adecuada, de fortalecer las relaciones interpersonales, de sostener un diálogo con el otro sobre temas profundos, sobre nuestro mundo interno...
Un espejo en el cual se reflejan la mayoría del mundo ó tal vez todos, pues ¿quién ha estado exento cuando se trata de asuntos del alma, de la dicotomía del propio ser, de la crisis existencial y de los conflictos del corazón?.
Y por qué no, tener un diálogo con nosotros mismos en donde nos aventuráramos a realmente conocernos desde nuestros adentros....

miércoles, 8 de julio de 2009

Prerrogativa

Las imágenes que miramos son trucos ópticos, los sonidos que escuchamos no son reales, son la distorsión de la verdad, los relatos aquí narrados no son auténticos, son la repetición de historias viejas, de vidas ajenas, de mi vida y de la tuya también, con ligeros tintes de vanidad, superficialidad, orgullo y melancolía, todo junto para hacer esta composición, nada abstracta, más bien surrealista, tal vez naif.. Eso depende de tu perspectiva, aguda o gentil...

Mi piel se va envejeciendo, mi cabello ya no está, mis manos crecen y mi cerebro se alimenta... El aire transita, el agua se seca y yo sigo vivo... Mi corazón palpita y mis pulmones respiran; mis pasos se detienen, el reloj dice hola, y la luna se apaga.

Tuvimos que encontrarnos tu y yo: Cada uno somos el contiguo del otro, en las junturas que dará la historia de una buena esperanza remendada. A no preguntar más qué será de nosotros. Se acabó la derrota.

A todos nos desvela un pasado, nos enciende el presente, nos conmina un futuro.

También me he recordado de mi y mi adicción a la soledad y lo bien que me siento en ella y sabes que nadie me ha podido interrumpir. Hasta que un día golpeaste en mi vida con un "q tal como stas?" y miré al horizonte y ví como el sol me sonrió.
Porque entre tanto pensar de la vida, yo con mis demencias, quería caminar en Marte y estar solo. A veces pensaba: podría gritar. Pero "mis otros" (las voces) se quejarían, no podría estar solo a fin de cuentas.

Y en un desespero subconciente te mandé una coincidencia... vaya que acierto- Y como bumerang retornaron tus letras a mis ojos.

Y luego estaban los sonidos que me gustan. Y la desazón de dejar mi corazón en la tierra y ahora el sol efectivamente me ilumina, un calor que recordaba de antaño, una sonrisa que me es familiar, y que sigue tu silueta hasta que te veo aparecer.

Sería ideal cerrarme al mundo, seguía pensando... inmerso en mí y andando en Marte bajo un silencio rojo. Y decía: hasta que no vuelva a la tierra he de ser cauto...

Y el sol iluminó un puente que no veía, un camino secreto, y que lo estoy caminado contigo ahora.

miércoles, 1 de julio de 2009

Cultura - Poder - Tolerancia

Pertenecemos a una cultura que da a lo racional una validez trascendente y a lo que proviene de nuestras emociones, un carácter arbitrario.

El conocimiento da poder y legitimiza la acción, aunque esta sea la negación del otro. El poder surge con la obediencia y la obediencia constituye el poder como relaciones de mutua negación.

La tolerancia es una negación postergada, tolerar es decir que el otro esta equivocado, dejándole estar por un tiempo.

Las relaciones jerárquicas son relaciones fundadas en la sobre valoración y en la desvalorización que constituyen el poder y la obediencia y por tanto no son relaciones sociales.

¿Me podrías decir por qué?

Aún tu olor está en mi cama, recuerdo al principio (y aún lo hago) cuanto te veía, tratando de descubrir tus pensamientos. El sabor de tu boca me señala el camino que me arrastra a tu cuerpo.

Porque te tengo y porque no, porque te pienso también, porque la noche está lluviosa, porque la noche pasa y digo tu nombre porque has venido a mi cama a recoger tu imagen y eres mucho mejor que todas tus imágenes, porque eres más desde el pie hasta el alma, porque eres más desde el alma a mí, porque te escondes en mis brazos, porque me perteneces y porque simplemente no me perteneces, porque te miro y sonrío. Y me preguntas por qué sonrío.

Tú siempre existes donde quiera, pero existes mejor donde te quiero, porque tu boca es sangre y tienes frío, aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no. Sabes que ya no será igual, porque mis besos te han bañado, mis caricias te han dibujado y mi cuerpo te ha hecho suyo.

lunes, 22 de junio de 2009

Ser encantador contigo o morir tras el intento.

No pasa, si pasa...
Encantador viene a "encantar"...
Encantar viene del latín: incantare, que significa: "hechizo logrado por medio del canto". Por lo tanto, éste encantador es el que te encanta, hipnotiza, seduce. quizá ya no ocupa el "canto", pero si ocupa la voz.
Entonces eso hemos hecho.. ¿encantarnos..?
- ¿La realidad puede ser otra? ¿me preguntas?... o aseveras... no está claro... o no quiero claridad...
No me quedan más palabras que decir (y en un desespero de realidad) contesto que ésto es parte de la realidad que tengo, lo que vendrá será una extensión de ésta, mi realidad.
Silencio... luego... lo aseveras. Menos mal que me lo aseguras... eso quiere decir: que no voy por mal camino.

Ya, entonces mi apreciación es correcta.

A. quiero que sepas que me gustas mucho, comenzó por tu calidad de comunicación, los detalles.
Tus detalles me matan, además las cosas que he percibido a través de nuestras conversaciones.
Me gusta sentime cómodo contigo, me gusta también como eres conmigo, y yo (me gusta decirtelo) como soy contigo, que no es nada de lo que podría ser, si suma y sigue esto.

Y me dices "vez eso es lo que me encanta de ti y me gusta mucho, eso me ha conquistado en cierta forma... o sea de muchas formas", ves... vuelves a hacerlo, vuelves a encantarme con tus palabras.

No quedan más monólogos, no quedan mas unipersonales, no quedan ecos que nos acompañen, o sea eso desapareció porque nos estamos conquistando uno al otro, y como dice Benedetti estamos jodidos y viceversa:

"Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa."